Entre el sol, la playa y el mar.
Un buen día de verano
el Sol, la Playa y el Mar
se encontraron por casualidad,
se saludaron y se pusieron a charlar.
Señor Sol, decía la Playa:
-¿Por qué sus rayos son tan intensos?
Contestó el Señor Sol:
-Es que estoy cerca porque no te quiero lejos.
A su vez el Mar comentó:
-Con esos fuertes calores
estas saladas aguas han sufrido
un mal de amores.
Entonces la Playa dijo:
-Pero Mar quién no te puede amar,
si con esas tiernas olas
a cualquiera podrías conquistar.
Y el Mar contestó:
-Tú no te das cuenta playa
que yo no te puedo amar,
porque tu arena se me escapa
y eres menor de edad.
Pero cómo dices eso
argumento el Señor Sol,
-Si tú, Mar, bailas con ella
con ese cadencioso son.
El Mar ruborizado contestó:
-Señor Sol no me descubra
ese tan silencioso amor,
que yo siento por la playa
interminable pasión.
La Playa boquiabierta quedó,
-Pero Mar por qué no me habías dicho nada,
si una vida juntos tenemos
y ahora ya no entiendo nada.
De acuerdo estoy contigo
comentó el Señor Sol,
Si día y noche con sus olas
el Mar toca tu corazón.
¡Basta señores! exclamó el Mar,
Cada vez que llego a la playa
mi amor le quisiera confesar
pero he callado por temor a fracasar.
La Playa dijo:
-Mar, no tengas miedo
que también yo un secreto guardo,
cada vez que te acercas a mí
mi corazón dejas temblando.
Entonces el Señor Sol dijo:
-De dos este asunto es,
yo me voy con mi amada,
piensen lo que hacen
o consulten a su almohada.
El Mar y la Playa exclamaron:
-¿Acaso el Señor Sol tiene una amada?
-Sí, contesto él, se llama Luna
y está muy enamorada.
Ya solos la playa y el Mar
de sus sentimientos pudieron hablar,
el Mar le prometió a la Playa
que siempre la iba a amar.
La Playa aceptó,
y con voz melancólica le contestó:
-Ámame Mar que yo te amaré,
nunca te vayas que a ti me entregaré.
Y colorín colorado...
este cuento se ha terminado,
la Playa ya tiene a su amado
y a la Luna y al Sol a su lado.
O.C
